Como negocio, eres responsable de manejar de forma segura la información de la tarjeta de crédito de tus clientes. Te comprometes a procesar estos datos exclusivamente con el fin de completar la transacción. La información de la tarjeta no puede compartirse con terceros, salvo que sea necesario para el procesamiento seguro de la transacción. Los sistemas utilizados para procesar pagos manuales deben estar asegurados con control de acceso y ser monitoreados. Debes obtener la autorización explícita del cliente antes de ingresar los datos de su tarjeta y proteger esta información contra accesos no autorizados. Además, tus dispositivos deben estar protegidos con software antivirus actualizado y contraseñas seguras para prevenir malware y usos no autorizados.